...finito pero no estático depósito del descarado intento de artista que soy...

sábado, 19 de marzo de 2011

dimensión paralela I

a veces era difícil despertar.
Afuera hay un montón de viento.
Hay días que la arena y la densidad lo cubren todo.
Es difícil despertarse,
en esta dimensión que es sólo una interpretación.
Yo estoy soñando pero no me doy cuenta.
La soledad es tan absoluta como el planeta.
Y al caminar te parece que no vas a ningún lado.
Pero eres libre.
Como un pájaro con ambas alas abiertas.
No hay noches ni hay días
y es difícil despertar.
No hay necesidad de comida;
pero hay monumentos con forma de medialunas, de paltas y camarones
Ríos de chocolate (me engañaron otra vez!)
y a veces hasta nubes de algodón de azúcar.
Y no queda nadie aquí.
Como si todos hubiésemos muerto famélicos sacralizando de esa forma a la comida.
La comida que todos los días por toneladas de kilos corre desde la tierra hasta la descomposición más infértil.
El alimento que vuela por los aires, en forma de ondas, de imágenes, de deliciosas cuñas publicitarias...
...Que vuela cual éter atravesando manitos contenidas, por ejemplo, por un cristal...
...ante los ojitos ávidos e inquietos...

Vaciando pero llenando también.
Ocupando con demencia, desesperación, enfermedad esos cuerpos de estómagos vacíos.
Todo mientras la comida emerge eterna. Son las masitas eternas en la panadería. La perpetua sonrisa de niños comiéndose una hamburguesa. La familia siempre feliz rodeando un asado.
Abundancia inmortalizada en las góndolas.
Cruel.
Cruel y cotidiano espectáculo.

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