En esa fibra animal
-fibras-
que traman mi corazón.
Siento que te posaste dentro de cada una
con la música que se forma en mi cerebro
cuando te leo. Cuando me estremece eso poco o mucho que te entiendo.
Aquello que te estremeció inició la onda expansiva y a través del papel o de la pantalla tañe también mi espíritu.
Aquella desgracia que fue tu desolación definitiva, fue mi fortuna
Porque
tu dolor duele, Alejandra. Y cómo.
Creo sentir, o siento creer, que con un bisturí inscribís en mí de manera perfecta
cómo
te
duele
A la vez con precisión cirujana y virtuosismo lujurioso.
Y aquello que te destruyó canalizado en vos, en toda vos, a mí me sana. Yo me enciendo y vos te apagaste.
Vos
te apagaste?
No hay comentarios:
Publicar un comentario