llueven gotas
suaves y violentas notas
que resbalan de mi cabeza
del otro lado de la ventana
Y el jazz me enjuaga las manchas y la peste del mundo
Se corre el maquillaje de la monotonía
hasta que el relámpago deja limpio mi rostro
para siempre
Contrabajos que fluctúan
Las nubes bañan en los hombres y las mujeres
su deseo de consumismo y dominación
y los truenos vociferan su pequeñez
y los pies corren y los autos caen.
Todo se derrama y cae, el agua deforma mi visión
CAE y lava mi dolor.
El ridículo repetitivo, roto por la storm de dimensiones calculablemente fabulosas.
Sueño huracanes, respiro tu aliento. Vida me deja.
La raíz de luz partiendo la bóveda, me estremece y me gustaría aunque me matase.
Mátame, bella realidad.
Ve hacia la niebla y muere bajo el sauce o el lapacho en flor violeta
por favor.
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