Encuentro en los tonos perlados del sol la cara triste del invierno
En las alas rotas de la paloma la crueldad de los niños
En las lágrimas del cielo el recuerdo de la sal del mar
En mi alma sospechada de complot los resabios de un nombre...
Pero todas esas imágenes, esas palabras, esas huellas mnésicas que contienen esa voz, esa sonrisa
Son tripulantes de una pequeña y amorosa barca.
Ahora me veo sentada, ahora me pongo de pie. El sol raya su camino mientras asume en el horizonte su lugar diario.
Camino hacia el mar, y la brisa fuerte me dibuja flores en el pelo o en la frente. Mis brazos se entregan a la inmensidad y ofrendan todas esas cosas densas: brillantes y hermosas, vibrantes y hórridas, filosas y sangrientas.
En la pequeña barca.
Siento el pesor del agua entre mis piernas.
Mis dedos se amoldan en la arena fresca, a cada paso.
Y frente a mí el sol en el océano es el gran ojo... el gran ojo llorón
Toma mis sentimientos y llevalos lejos... No es el adiós, no es el asesinato...
Es la despedida y la separación
segundos pétalos
transcurren el perfume de gotas en la atmósfera
mientras observo su viaje...
Esto se llama, olvido
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