dentro de ese cerco
esa pantalla enorme que me empujaba inevitablemente a mentir
ese pedazo de universo marchito y por completo derruído.
Era posible la luna entre tantos ríos de espejos y cascadas de poesías?
Una visión como la flama que incinera mi voz
tan simple y desdibujada
temerosa e indiferente
Azul pálida
con brillitos por aquí y por alládespacito suena... despacito...
no la dejes ir, a tu alma
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