...finito pero no estático depósito del descarado intento de artista que soy...

sábado, 16 de octubre de 2010

una más ¿cuántas van?

Otra vez el tiempo se llevó todo...
Cómo pasan los años... y yo sigo en esta casa vieja y desvencijada...
Ya nadie queda aquí, el piso está roto. Cuidadosa y completamente cubierto por una alfombra de polvo.
El tiempo nunca se detiene, corroe todo lentamente.
Y la casa abandonada, está llena de recuerdos.
Todo lo que veo me parece tan nítido en mis pensamientos. Soy un fantasma y mi locura es lo único que me ata a no dejar este mundo.
No quiero dejar esto, esta casa sucia, abandonada e inútil. Esta casa soy yo, yo destrozada, yo deshechada, derrotada, impotente.
Todo quieto en medio de la media luz sin contraste y de la sombra polvorosa... todo tan estático y mudo, tan estéril... pero al mismo tiempo tan VIVO.

Ahí, en medio de todos esos escombros y grietas se definen las cosas, intrincadas, revertidas, torcidas, enderezadas y deformadas otra vez.

Floto y floto sin noción de nada, sólo del vacío que llena la casa, ese vacío en mí donde cabe toda esta casa...

Pequeños momentos, inmensos dolores que crecieron a la velocidad del sonido, como ver una toma acelerada de una flor que surge de la tierra, crece, se abre y se pudre, todo en 5 segundos...

¿A dónde me llevará todo esto? ¿Podré realmente un día estar bien? ¿Será posible que todas estas cosas sean provocadas sólo por el amor? ¿O víctima de qué otro nefasto e inclemente sentimiento soy ahora?

Ya no sé cómo acabar. No sé cómo terminará, hacia dónde caeré. No quiero más enterarme, no quiero más saber de ti. Odio tenerte allí al alcance de la garra. Odio todo lo que no dije, lo que no hice, lo que me perdí, lo que imaginé, odio todo ese tiempo que pasó mientras soñaba, odio los sueños recurrentes hasta hoy. O odio mis pensamientos. Mis sentimientos de amor hacia ti, también los odio. Odio verte vivir y sonreírle a la vida... ¿Sabés por qué lo odio?


porque creía que me hacías feliz

No hay comentarios:

Publicar un comentario