Hasta que un día rompió un vidrio, y cobraste vida.
Emergiste por la herida y saliste a mi encuentro.
Me sonreiste... yo no recuerdo cuál fue mi reacción. A parte de sentir amor.
Ya no es lo mismo rozar tu mano...
Y odio esa sensación tan definida cuando tus ojos me miran.
Te siento ansioso, preocupado por agradarme. Te siento cada vez más cerca, que quieres estar más cerca...
La última vez que te vi juraría que no querías separarte de mí. ¿O llegué a creer eso sólo porque era yo quien no deseaba separarse de ti?
¿Dónde estás ahora? No puedes estar muy lejos.
No puedes estar muy lejos por que te estoy pensando. No puedo quedarme quieta pensando en esos momentos en los que me miraste. Sigue, ¡sigue mirándome! Quiero que me mires fijamente, hasta que me veas el alma; que me mires hasta que hipnotizado, entiendas cómo me siento yo por momentos, queriendo que esos momentos se extiendan y se profundicen; deseo sentirlo, sentirlo contigo.
Mirame hasta perdernos en el mar de emociones y sensaciones raras. Dámelo todo, caigamos al hondo abismo de la locura, de la soledad desesperada y de la esperanza surrealista.
Let's fall in love...
No hay comentarios:
Publicar un comentario