El extinto universo quiere matarme. La ignorancia me aterra, la soledad me entretiene con sus momentos tan inverosímiles. Quiero la luna, amo la luna agonizante como una papa frita en mi niñez. Te amo tiempo pero no te soporto. Estas allí, indefectiblemente en ninguna parte y no puedo buscarte porque te pierdo. No puedo poseerte plenamente. No puedo percibir tu presencia, ni imaginarte con presición. Eres tan poco como una idea y tan espantoso como una pesadilla. Tan virtual como el amor y tan tangible como el dolor…
No hay comentarios:
Publicar un comentario