...finito pero no estático depósito del descarado intento de artista que soy...

lunes, 18 de enero de 2010

FUE SELECCIONADO EN LA GACETILLA ^^ !!!!!!!

Sueño de Muerte
A veces sueño que estoy parada en la mitad de un cementerio, muy temprano, en una mañana fría, neblinosa y blanca, solitaria. En mi sueño escucho una voz álgida, me estremece, cierro los ojos y parece acercarse, los abro y se aleja. Algo me dice siempre que estoy en peligro, pero mi miedo nunca es mayor que mi curiosidad y camino entre las tumbas, esquivando flores podridas, tratando de hallar quien gime tan lastimeramente, quien me llama.
Llego hasta una gran cruz, allí leo siempre lo mismo, lo extraño es que esta vez está pintado con rojo y no con blanco: SALVA TU ALMA.
Mi ansiedad aumenta, puedo sentir el frío que me hiela las manos, el vacío a mi alrededor… los gemidos no se oyen ahora, el silencio sepulcral me desespera. Quiero saber ¡Quiero saber cómo termina esta maldita pesadilla y por qué la sueño siempre!
Un chillido mortal sobresalta mi corazón: grita mi nombre. Camino hacia el lugar de donde vino.
Es en este punto donde el sueño termina, si no antes. Sin embargo, sigo aquí, cruzando el campo santo… ¡Por fin descubriré la verdad de esto!
Me detengo un momento y veo miles de pequeñas gotas, una fina llovizna. Ya no oigo la voz. Siento inseguridad, la idea de continuar me aterra. Pero sé que esta puede ser mi única oportunidad de terminar con esta recurrente y espantosa pesadilla, de modo que no puedo detenerme.
Camino; alguien llora no muy lejos, es una mujer. Tengo miedo.
Doblo la esquina de un panteón y veo una figura agazapada, sentada sobre una lápida. Una fría y horrible sensación me invade, escucho el viento en mis oídos, mis dedos están helados, y mi respiración se ve como un vapor cada vez que exhalo. Luego de un momento, me acerco despacio. La mujer está cubierta por un manto negro y solloza. No puedo ver su rostro. ¿Quién eres? No me contesta y llora, temblando. La llovizna se detiene, la mujer parece encogerse de tanto gemir y siento pena por ella pero no sé como ayudarla ¿Quién eres? En ese momento su mano aferra mi brazo con fuerza y escucho su voz desdichada y lúgubre responderme: La Parca. Quiero despertar y no puedo. No estoy dormida.

1 comentario:

  1. Esta es su versión final según yo, la autora, je,je. Es que no pude evitar continuar revisando después de mandar el cuento a La Gacetilla. En las calles este mes! Espero guste...

    ResponderEliminar