...finito pero no estático depósito del descarado intento de artista que soy...

jueves, 20 de marzo de 2014


Arrodilla mi conocimiento con tu lúcida posición.
¿Si estás más iluminado que yo, te hace eso arder en deseos de prenderme fuego?

Arrodilla mi mente llamándote a seguirte
Diciéndome y repitiéndome afirmaciones sin nunca pronunciar “duda de mí” “tal vez no estoy en lo cierto” “piensa” “discute conmigo” “descubramos”
Diciéndome y repitiéndome afirmaciones pidiéndome que las rece a tu lado. Sólo a tu lado.

Arrodilla y avasalla (controla) el despertar de la consciencia;
esquila la oveja para que le entren aires de tu presunta libertad, mas sin llamarla a hacer estallar su traje de carne por su propia fuerza.

No te sugeriré que te arrodilles, porque arrodillad@ estás.

Levántate, libre.

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