...finito pero no estático depósito del descarado intento de artista que soy...

miércoles, 7 de marzo de 2012

la luna, y yo libre

La luna no se mueve. Se mueve cuando no la miro. Pero si salto y corro para todos lados ella me sigue en el mismo lugar, es raro. No es como las demás cosas.
Me canso de vigilarla para ver si se mueve, y después me voy a hacer otras cosas. Y cuando vuelvo me doy cuenta que se corrió un poquito más. ¡Que se movió! Grrr

La chica que me cuida me dijo que en la luna está la imagen de la virgen con el niño dios, y que ella me mira siempre desde ahí que me porte bien. Yo me trepé en secreto esa noche al techo para ver la cara de botona de la virgen pero no la pude ver. Entonces saqué el arma secreta que obtuve en el garaje: el largavistas de mi papá. Con ayuda del arma vi que en la luna hay colores y hay manchas pero ninguna virgen, ni ningún niño, ni ningún dios. Excepto que sean todos invisibles.
Miré por más tiempo y me gustó mucho lo que vi: la luna. Y me quedé tranquila que nadie me está mirando pero no voy a decir que sé eso, prefiero que sigan creyendo que el engaño funcionó, y yo libre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario